Ubicada en el corazón de Bilbao, la vivienda corona la ciudad con una mirada contemporánea y sensible al detalle.

- [GOB]Gestión de la Obra.
- [M&D]Mobiliario y Decoración.
- [PAI]Paisajismo.
- Año: 2024
- Localización: Bilbao
- Sector: Vivienda
Es el hogar de una familia que, tras haber vivido en diferentes lugares del mundo, decide establecerse definitivamente en Bilbao. Su historia, marcada por los viajes, las experiencias y las culturas acumuladas, impregna el proyecto de un carácter cosmopolita y profundamente personal.
Más que una vivienda, se trata de un refugio para coleccionistas de arte y antigüedades. Cada pieza del interior dialoga con la arquitectura y con los recuerdos de una vida vivida entre continentes.
El proyecto, desarrollado en colaboración con Alessandro David, busca reflejar esa dualidad entre la precisión del diseño contemporáneo y la emoción de los objetos con historia.


Interiorismo de Vivienda
El principal desafío del proyecto, trabajado con el arquitecto Alessandro David, consistió en transformar una vivienda originalmente muy compartimentada en un espacio diáfano y moderno, capaz de responder a las necesidades de una familia actual sin renunciar a la esencia arquitectónica del edificio.
Era fundamental equilibrar la amplitud y la funcionalidad, generando una planta abierta que favoreciera la conexión visual y la entrada de luz natural, pero que al mismo tiempo garantizara el confort y la practicidad en el día a día.
La vivienda, concebida también como un espacio expositivo, debía acoger una amplia colección de obras de arte y antigüedades procedentes de distintas partes del mundo.
El reto fue, por tanto, integrar ese patrimonio personal dentro de una arquitectura limpia y serena, en la que cada pieza encontrara su lugar sin convertir la casa en un museo.

Interiorismo de Vivienda
La distribución se organiza a partir de una gran zona abierta que articula salón, comedor y cocina, separadas únicamente por un muro estructural que mantiene la fluidez visual y espacial.


La vivienda se completa con una suite principal que integra dormitorio, vestidor y baño privado, por un lado, y un despacho convertible en habitación para invitados por otro, con un baño secundario dando a las zonas comunes.





Todos los usos de la vivienda se vuelcan hacia el exterior mediante un gran sistema de carpintería panorámica de la marca Technal en sus dos fachadas.
Desde el punto de vista técnico, la casa se concibe como un espacio inteligente y confortable, ya que cuenta con una instalación combinada de suelo radiante con apoyo de radiadores empotrados y aire acondicionado.
La iluminación, regulable mediante un protocolo DALI, permite la creación de distintas escenas. Todo ello está conectado mediante un sistema de domótica que posibilita un control total de las instalaciones, incluso relacionando interior y exterior a través de una estación meteorológica que gestiona de manera autónoma el funcionamiento de toldos y estores para el control solar.



Interiorismo de Vivienda
El interior se plantea como una galería habitable, los cuadros, esculturas y piezas únicas, dialogan con el mobiliario contemporáneo y con la luz cambiante que penetra desde la terraza.


El mobiliario combina diseño italiano y escandinavo con una cuidada selección de materiales y acabados:
Cocina y mesa de comedor de Lago; butaca de Vitra; sillas de Montis; sofá de Flexform; y mobiliario exterior de Unopiu.
Los materiales empleados son pocos pero nobles: se utilizó cuarcita natural para los revestimientos pétreos. Para el solado general de la vivienda se empleó un roble tintado en el interior, mientras que en el exterior se utilizó teca natural.
El espacio exterior se convierte en una extensión natural de la vivienda, que se abre hacia un pequeño oasis privado diseñado bajo criterios de paisajismo sensorial y sostenible.




Dentro de este proyecto paisajístico, la higuera adquiere un papel protagonista: no solo articula el espacio exterior y ofrece sombra y escala, sino que también inspira el nombre del propio proyecto, The Fig Tree House.
Junto a ella, un limonero completa el conjunto vegetal, acompañado por especies autóctonas del litoral cantábrico – hiedra, laurel, brezo – y plantas aromáticas mediterráneas adaptadas al clima del norte, como lavanda y jazmín.
El resultado es una terraza viva, cambiante, que actúa como umbral entre la ciudad y el refugio doméstico.


